Carlos Reutemann llegó a la ciudad de la ruta 9 y lo esperaba una nutrida concurrencia de algo más de seiscientas personas, que colmó el teatro Cervantes. Lo acompañaron Roxana Latorre y Ricardo Spinozzi, como referentes provinciales, la dirigencia del departamento, el senador Betique, el diputado Monti, y los referentes de cada localidad del departamento Iriondo.Abrió el fuego, la candidata a diputada provincial y actual presidente de la comuna de Correa, Mónica Monti, quien destinó toda su alocución –saludada por bombos y redoblantes- para quejarse de la desatención del gobierno provincial hacia las localidades de la provincia. Así fueron desfilando los visitantes hasta llegar al candidato principal; Reutemann cerró el acto con un corto discurso, para pasar luego a una conferencia de prensa, tan concurrida por periodistas, dirigentes y colados, que atestó la secretaría de la Asociación Española. El Lole no se sentó en el sitio asignado, sino que se mantuvo de pie en el centro de la sala, y contestó las preguntas de los periodistas de la ciudad y la zona, que en su mayoría se refirieron a su posición respecto del conflicto del campo, como primera opción, y a su disposición a utilizar esta elección como proyección a las presidenciales del 2011.
Reutemann fue muy cauto en su referencia al gobierno nacional. Circunscribió su crítica a los Kirchner –a pesar de los pinchazos de algún colega- a que “el gobierno cometió un error estratégico en el conflicto del campo, ya que de haberse dispuesto al diálogo hubiese obtenido la 125 y conformado a la vez al sector agropecuario”.
Opino además que “a partir del 28, habrá nuevas relaciones de fuerza, de acuerdo a los resultados” aunque no cree que haya caos ya que “a Lula le votaron en contra leyes importantes como la ley de cheques, que fueron 20 mil millones de dólares, gobierna con el congreso en contra, y gobierna igual”.
Con el gobierno provincial fue corto pero lapidario: “con Binner nada, cero” refiriendo a si hay o no diálogo con el gobernador, y respecto de las declaraciones de Giustiniani culpándolo, entre otras cosas, de la privatización del Banco de Santa Fe, Reutemann observó que “está errado, yo con el pase del banco a manos privadas no tuve nada que ver”. Sin embargo, fiel a su estilo que mantiene desde que era corredor de F1, se negó a dar crédito o desacreditar tal o cual encuesta. “Va a ser muy difícil”, dijo, como en las viejas épocas.














































